lunes, noviembre 25, 2013

Y aunque

-Hombre mío y no mío-
he dedicado segundos, minutos y horas
a mirarte y depositar como pequeñas y frágiles mariposas mi confianza, mis esperanzas, mis sueños
para que los guardes en tus manos cálidas y los acaricies como yo acaricio tus manos.
-Y aunque parezco esperarlo todo-, no espero nada, no quiero esperar nada.
no sé que harás con esas mariposas, si las miraras con amor o simplemente serán nada.

No hay comentarios: