tantos han comenzado a desconocerme, tantas veces me he desconocido buscando el encuentro que nunca ha sido.
y es alli donde me rindo, donde miro un punto fijo, ese punto que el poeta llama ausencia, en el techo blanco de mi pieza, que despues se ha convertido en río.
enterrando pues lo ya vivido, una y otra vez los nuevos muertos, las nuevas tumbas para recorrer.
me he aburrido, de pasear por mi memoria, sin encontrar un zombi para apoyar mi cabeza.
es entonces cuando me doy cuenta que ninguno de ellos leera mis labios, ni llevara mi maleta.
y es verdad como dice el poeta, no hay lenguaje para los finales, y para el principio me faltan tetas, quizas si mis palabras tuvieran tetas mas de alguno se quedaría pensando.
y es alli donde me rindo, donde miro un punto fijo, ese punto que el poeta llama ausencia, en el techo blanco de mi pieza, que despues se ha convertido en río.
enterrando pues lo ya vivido, una y otra vez los nuevos muertos, las nuevas tumbas para recorrer.
me he aburrido, de pasear por mi memoria, sin encontrar un zombi para apoyar mi cabeza.
es entonces cuando me doy cuenta que ninguno de ellos leera mis labios, ni llevara mi maleta.
y es verdad como dice el poeta, no hay lenguaje para los finales, y para el principio me faltan tetas, quizas si mis palabras tuvieran tetas mas de alguno se quedaría pensando.
1 comentario:
jajajaja wenaaaaaaaaaaaaaaa
Publicar un comentario